LAS LEYES NATURALES O UNIVERSALES SON PARA TODOS, NADIE PUEDE ESCAPAR A SU INFLUENCIA.
Ninguna persona por desconocimiento ni por escepticismo queda excluida de los
efectos e influencia de las leyes naturales; éstas influyen en todos y cada uno
de los seres humanos: intelectuales y escépticos, ateos y creyentes, blancos y
negros, ricos y pobres, niños y adultos, etcétera. NADIE ESTA EXENTO. Por lo
tanto, vivir de acuerdo con los mandatos universales es la actitud más sensata
que podemos asumir.
Son muchas las leyes naturales que existen, y abarcan todas las ciencias: física, química, biología, astronomía, etc. Describimos algunas de las leyes más comunes:
* Ley de causa y efecto.
Todas nuestras acciones, buenas o malas, generan consecuencias, reacciones o
resultados (positivos o negativos) en beneficio o perjuicio (propio).Todo lo
que hacemos se nos regresa de una u otra manera y con su valor
equivalente.
* Ley de atracción.
Nuestra mente –manejada de forma correcta- es capaz de crear las condiciones
idóneas para conseguir un determinado objetivo. Tarde o temprano jalamos hacia
nosotros mismos todo aquello bueno o malo que con insistencia pensamos o
afirmamos. Al atraer algo creamos una condición y viceversa.
* Ley de la evolución.
El objetivo de nuestra existencia es evolucionar. Para eso estamos aquí, en
este mundo. Todos sin excepción, tarde o temprano, evolucionamos,
aunque no siempre se puede lograr en una sola vida.
Decimos que el ser humano: “nace, crece, se reproduce y muere”. Sin
embargo, esta frase debería escribirse así:
“Nace, crece (físicamente), se reproduce, evoluciona (no siempre) y
muere”.
* Ley de la armonía.
Esta ley ordena que debemos actuar de manera positiva para que exista
paz, afecto y unión (armonía) en nuestra vida familiar y en la sociedad.
Una actitud negativa acarrea problema, peleas, rencor, desacuerdos,
distanciamiento...Es decir, una falta de armonía.
* Ley de ciclos y cambios.
Todo cambia... Todo se transforma... Todo
evoluciona, tarde o temprano... debemos mantenernos actualizados y
conservar una mentalidad joven para no ir en contra de este
mandato.
* Ley de la inspiración.
Sólo las personas que son positivas reciben la
verdadera inspiración, porque los pensamientos o sentimientos nobles
atraen las condiciones propicias para ello.
Una persona con mente cerrada, pensamientos negativos, basura mental,
resentimientos, etcétera, ahuyenta la inspiración.
* Ley del éxito auténtico.
El creador nos dotó de cualidades suficientes para lograr el éxito (auténtico) en todo aquello que nos propongamos alcanzar. A nosotros nos corresponde desarrollar y utilizar esas cualidades, prepararnos, poner en práctica nuestros conocimientos, ser constantes y aprovechar las oportunidades.
Tomado del libro: "Conserve su Juventud Mental"
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